Y la vida es un pomelo! a veces agria, a veces casi dulce.
Hay momentos como los de anoche, que salimos a pasear y todo es charla, risas y "teneme ésto y pasame aquello", caminar por la plaza mientras la fiesta de la vendimia de la capital se desarrolla; ir abrazadas sin pudor alguno, mientras escuchamos "Otoño en Mendoza" interpretado por el popularísimo humorista mendocino Jorge Sosa.
Y otros momentos en que todo es solemnidad y gesto adusto.
Estamos hechas para las bromas, para encontrarle el lado gentil a las desgracias cotidianas; pero también somos personas que vivimos una gran realidad, un "iralsuperyquesenosolvidelabilletera" y justo en la caja darnos cuenta. Ahí inventamos puteadas en diversos idiomas y también en colores múltiples, porqué no? Nos enojamos con nosotras mismas y con todos los planetas en derredor, sobre todo si la heladera está a punto de transformarse de blanca a transparente, por no tener nada adentro. Por haber descuidado las compras!
A veces pasa.
Y las miserias cotidianas no vienen solas, no. Aparece una y trae consigo a toda la famila, incluyendo parientes lejanos.
Que se te perdieron las llaves... y me podés hacer parecer a Freddie krueger, y me dan ganas de perseguirte con una sierra eléctrica...
Que se te vuelca el florero-pecera lleno de agua arriba de mis cuadernos... yo respiro hondo y pienso lo bien que se sentiría tirarte a un foso con cocodrilos de peluche y hacer de cuenta que te comen como si fueses una presa de pollo.
Yo también me mando las mías...
Recuerdo una vez, que bañé a la perra, la dejé hermosa! y no encontré ningún toallón a mano y la sequé con tu toallón nuevo.
El caso es que tu toallón quedó con tantos pelos que parecía un perro con etiqueta. Pasaron casi 24 horas para que volvieras a hablarme.
O la vez que me puse a pintar las puertas de casa, y tranformé en trapitos tu jogging preferido. No recordaba que lo era...
Sólo ví que era viejo y metí la pata.
Por poco me obligaste a hacerle un funeral con acompañamiento y coronas a tu viejo pantalón...
Llegué a ponerme triste y casi lloramos las dos. Menudas bobas!
Cada día es una caja de sorpresas al punto que no sé si alguna vez terminaré por volverme loca.
Hemos descubierto que te ha salido un mechón de canas. Una tragedia anunciada!
La edad te dije yo. Hiciste pucheros y te quedaste en silencio.
Me dijiste que no querías envejecer y tampoco llegar a vieja. Inexplicable me pareció tu desazón.
Yo llevo con orgullo las mías, porque viví a full y con el corazón, cada situación que me hizo tenerlas; pero al parecer tu idea de la juventud eterna no te permite disfrutarlas.
Quise animarte diciendote: tus canitas son más lindas que las mías y bla bla bla...
No sirvió. Quedaste el resto del día como varada en una nube de pensamientos. Estuviste silenciosa y me mirabas con cara de perro triste.
Un helado? (sé que ese es el remedio infalible) de dulce de leche granizado (odio el dulce de leche, pero bueh!) y cereza a la crema?
Y dí en la tecla y fuímos!
Ahí estábamos: vos, tus canitas y yo, en la heladería del barrio...
La vida es así...
Yo nunca sé en lo que vamos a terminar. Será que en eso reside la felicidad? o tal vez sea el hecho de descifrarlo justo cuando lo estamos viviendo? Vaya uno a saber.
Besotes a todas!!!
Y llegaron mis merecidas vacaciones. Villa Carlos Paz, el destino elejido.
Y alejarse no siempre está demás, a veces es hasta necesario.
Estaba con la cabeza literalmente quemada se me perdía todo: llaves, celular, dinero, etc.
Estaba haciendo demasiado esfuerzo y no conseguía llegar a ninguna parte.
Hasta mi madre me recomendó irme unos días a algún lindo lugar a descansar y a "desenchufarme" un poco.
Estaba volando demasiado alto. La presión empezó a hacerse insoportable.
Así fué como tomé la decisión y armé valija, saqué pasaje y me preparé.
Aunque no tenía aún todo el ánimo disponible, acepté éste viaje.
No fué como otras veces, no fué como otros viajes.
Éste descanso era más bien una pausa, una preparación.
habían "fichas" que tenían que caerme de un momento a otro y situaciones que tenía que empezar a aceptar.
La ciudad me pareció maravillosa. Tenía una vista de las sierras casi pegada a mis narices al salir por el balcón de mi habitación en el tercer piso del hotel. Me tocó la habitación 301.
Entre foto y filmaciones, pensaba en mis asuntos de una forma más relajada.
Me encantó el desayuno buffete de cada mañana, y por primera vez comí yogur con aritos de miel en el desayuno.
El fiambre no me apetecía por las mañanas, pero había gente que lo disfrutaba.
Encontré a Anibal Pachano, Carna, Sabastián Almada, Cristian U, y al mismísimo Larry De Clay, en diferentes salidas que realicé por las tardes.
Visité la capital cordobesa, en un minibús de una empresa con un nombre muy particular "Fono Bus". Más parecía un delivery de colectivos que una empresa de transporte, pero estuvo bien.
La manzana Jesuítica, el cabildo, las diferentes iglesias, la plaza mayor, los artesanos,las peatonales; todo lo que recorrí incluyendo Patio Olmos y la maravillosa Cañada, me dejaron boquiabierta y gratamente sorprendida.
Un verdadero deleite para los sentidos es esa capital.
Saqué infinidad de fotos, compré artículos de cuero y un mate de vidrio, forrado en cuero con el dibujo de un mapamundi.
Los infaltables alfajores artesanales, los mejores del mundo para mi opinión, me gustaron los de higo, y los de damasco.
Hice un paseo en hidropedales, en el lago San Roque, en carlos paz.
Entre calles de subida y bajadas sorprendentes, trataba de encontrar un equilibrio para mi vida, y comprender que hay que disfrutar a las personas tan intensamente como sea posible y vivir, vivir cada segundo de su compañía amando el tiempo que nos brindan.
Nadie es eterno. Mi madre tampoco.
Su enfermedad se está agravando demasiado rápidamente y siento que se me escapa su vida de las manos como un puñado de arena.
De repente quiero grabar su voz, para no olvidarla nunca.
Quiero pasear con ella, y no sé como se hace para entender, o aceptar, que la persona que más amás en el mundo, dentro de poco, ya no estará.
Me dicen que tengo que ser fuerte, y yo me pregunto, de donde sacar esa fuerza; si la mayoría de las veces es mi madre quién me la da.
Un viaje cargado de significado fué el que hice.
Un símbolo de un alejamiento no deseado pero inevitable.
Quiero filtrar mis sentimientos y darme cuenta de lo que me pasa.
Necesito estar sola, absolutamente sola, y acariciarme el alma.
Acostarme por las noches hecha un bicho bolita e imaginarme como seguirá mi vida, una vez que ya no la tenga a mi madre.
Como seguir mi vida? Como seguir?
Los problemas aquí a mi regreso siguen intactos, sólo que ahora el calefón que pierde o la boleta vencida del seguro de la moto, carecen de importancia.
Voy a imprimir un par de fotos que me han gustado muchísimo del lago San Roque de noche y una vista panorámica de villa carlos paz, y a ponerlas en un portaretratos en mi mesa de luz.
Esas dos fotos significan la mansedumbre de mi alma ante lo inevitable y también el inicio del resto de mi vida.
Besotes a todas!!!
Y siguen habiendo palabras que no me atrevo a usar con vos. Siguen habiendo preguntas que no me atrevo a hacer.
Será la diferencia de edad?
Siento que estar con vos, me significaría aceptar un lugar, que dado el caso, no voy a poder abandonar con facilidad.
Doce años mayor que yo. Doce vidas que no pude vivir con vos.
Y vos misma lo dijiste, por algo estamos aquí.
No sos una adolescente. Tus palabras y formas tienen el peso y la jerarquía de tu edad.
Estamos en un juego de "me acerco pero no", una caída libre que no sé donde va a terminar.
No sé muy bien donde pisar ni con qué intensidad, lo único que sé, es que me vas guiando siempre al mismo lugar; tu corazón.
No nos atrevemos a dar rienda suelta a nuestros impulsos. Vos por experiencia, yo por instinto; estamos frenando una catarata que se desborda sin que podamos hacer nada.
No le he dicho a nadie de todo ésto, nadie sabe porqué, lo unico que quiero empieza con E.
Y mucho miedo a la vez. Tengo. Siento.
Miedo a no saber proteger tus sentimientos; miedo a descubrir en vos una vulnerabilidad que yo misma no sepa contener.
Porque ahí, justo en vos; donde yo veo a una mujer; Todos ven a una "Doctora en leyes".
Nuestras charlas están disfrazadas de formalidad, pero algo siempre se nos escapa.
Tus límites, mis límites. Esos que siempre decimos que vamos a respetar, y resulta que se nos resbalan los besos.
Y nos pedimos disculpas, cuando se te escapa un "hacemos un siestero? 14:30 vuelvo". Y el corazón se me sale del pecho, y te contesto: "14:30 aquí estaré".
Un amor que no debería ser, pero que brota de todos lados cómo un geiser incontenible.
Doce años menos tengo yo. Doce millones de ganas de entrar en tu vida.
Nadie puede saber de ésto, nos condenarían a perecer de hambre en un desierto helado.
Nos desterrarían del mundo de los vivos.
Ya he escuchado algunos comentarios al pasar, de que yo estoy con vos por tu dinero, por los autos, por los viajes y no sé cuanta cosa más.
Dicen que a vos se te va el último tren, que te querés hacer la pendeja, que lo tuyo es calentura y me estás comprando.
Que pena que nadie sepa, que me tiembla el cuerpo de pura ternura cuando te escucho; que con nuestras charlas, tu alma se saca la coraza y se vuelve humana.
Ninguno de todos ellos sabe, que puedo interpretar tus sueños, y vos los míos.
Querida señora mía, será que pretendemos algo imposible?
Tu mundo es la abogacía. El mío las letras.
Estás rodeada de tipos de traje, ídas y venidas a los tribunales; y aún con todo eso, siempre estás pendiente de mí.
Gracias por seguirme en todas mis locuras, y por tener junto conmigo la voluntad de éste amor, que no debe; pero es, de todos modos.
Besotes a todas!!!
Te dieron cuatro días en el laburo, y me llamaste diciendome que se te había ocurrido una gran idea.
Que preparara el mate, que íbamos a charlar.
Uy! pensé. Cuando te ponés misteriosa me da miedito...
Era mediodía y para mate faltaba bastante. Igual, en casa siempre hay cosas ricas para mate... y yerba...
¿En que me irás a meter ahora?, pensé para mis adentros.
Apuré las cosas que tenía que hacer por la tarde y me puse a esperarte.
Llegaste a las cuatro de la tarde con una sonrisa deliciosa.
Me contaste que el dueño del local donde trabajás se toma unos días y cierra el negocio, y por ende, te da unos días a vos.
-Que tipo macanudo, dije yo!, ¿Y se puede saber, que tengo yo que ver en todo ésto?
- Ajam, dijiste. Saber se puede, pero me tenés que aceptar sí o sí.
- Desde ya te voy anticipando que matrimonio no acepto. Y no me asustes, porque me va a caer mal el mate!
- Tranquila, que el matrimonio lo dejamos para fín de año. Jajajaja!
Te empezaste a reir tan luminosamente, que de repente me sentí feliz.
- ¿A ver? ¿De qué se trata?
- Bueno, nada...¿te gustaría irnos cuatro días de campamento?, al Carrizal, en carpa; vos, yo y la naturaleza.
- ¿Y eso?, Que... digo, ¿vos y yo solas?
- ¿Para qué queremos más gente? Jajaja! y te seguías riendo... (yo creo que de nervios)
- ¿Te da miedo? preguntaste.
- ¿Que? ¿miedo yo?, hacé la lista del super, que nos vamos de campamento!
Y Así fué cómo empezó nuestra aventura.
Saqué mi carpa del placard, el calentador de agua, la "Victorinox", una linterna, dos remeras, un pantalón largo/corto y una bermuda extra, la malla, tres pares de medias, un jabón, un toallón...
En el super conseguimos: latas de atún, de picadillo, paquetes de fideos con queso y de arroz primavera, agua mineral, galletas...
Nos tomamos el 380 rumbo al carrizal a las 12:50 del día viernes.
Elegimos el camping "Club social Las Heras".
Llegamos, abonamos los cuatro días, procedimos a buscar un lugar.
Armé la carpa, acomodamos los bolsos, y me acosté a dormir un rato.
Vos te fuíste por ahí a caminar, a relajarte.
Un rato después, me despertaste diciendome que te habías hecho amiga de un muchacho.
Él estaba pescando y pasaste caminando y te dió charla.
Éste ser en cuestión te prometió prestarte un par de cañas de pescar.
Nos arrimamos hasta su carpa a buscar las cañas.
La esposa del susodicho, nos perforó con la mirada. A tal punto llegó la situación que me puso hasta nerviosa esa mujer.
Nos fuímos a pescar con nuestras cañas prestadas, nos divertimos muchísimo buscando mojarritas y charlando y respirando el aire puro del lugar.
Regresamos a la carpa a las 8 de la tarde, a tomar algo caliente y a descansar.
Nos pusimos a tomar mates con galletitas, cuando de repente, se acerca el muchacho que nos prestó las cañas.
- ¿Como va? dije yo a modo de saludo.
- ¿pescaron algo? dijo el tipo muy canchero
- Sí! Un poco de hambre pescamos! jajajja! Naa! no tuvimos suerte, tal vez mañana saquemos algo.
Nos miró fijo, y largó:
- Ustedes son pareja, ¿verdad?
- Mi expresión de desconcierto fué bastante evidente.
Los reflejos de mi querida partener fueron más veloces y salió a mi rescate diciendo:
- Sí, así es... ¿Porqué?
Yo creí que el tipo nos quitaba las cañas, y nos puteaba. Palpé la navaja disimuladamente con mi mano en el bolsillo, al tiempo que pensaba:
... ¿Vos y yo pareja? wuauu! cuando habremos quedado en eso, que no me dí ni cuenta! y te miraba con el ceño fruncido...
El tipo muy suelto de cuerpo nos dijo:
- Mi señora tiene ganas de probar con chicas, ¿si les va?...
Le preguntaste:
- Y vos?
Él dijo:
- Yo sólo miro.
- Jajaja! te reíste. Lo vamos a pensar. No nos va esa onda, pero lo pensamos.
No contento con tu respuesta, agregó:
- Se arriman a tomar algo a la noche? Tengo "férne" (sic, fernet), cerveza...
- Muchas gracias, le dijo mi querida compañera. No tomamos alcohol.
- ¿Cómo que no toman alcohol? dijo el tipo sin poder dar crédito a lo que escuchaba. Me están jodiendo!!!
Yo volví a pensar, además de "persona que gusta del sexo en grupo", ser lesbiana parece querer decir "persona que gusta del alcohol".
Yo no sabía si reírme o preocuparme.
Pegó media vuelta, derrotado y sin argumentos, emprendió su retirada.
Nosotras nos quedamos mirándonos una a la otra unos minutos sin decir palabra.
Me tomé tres mates de un sólo tirón.
Empecé a imaginarme, nosotras y la mujer del tipo, en la carpa...
Mi imaginación empezó a barajar diferentes posibilidades.
- Éste tipo es pelot...!!! dijiste de golpe, y me bajaste de un soplo al suelo.
- ... ¿eh? ¿porqué decís eso?
- Mirá si una de nosotras está enferma de cualquier cosa... expone a la mujer y él mismo corre riesgo de contagiarse. Ni siquiera nos conocen.
- Evidentemente ni siquiera ha pensado en eso.
... y continuamos charlando y disfrutando sin pensar más en el tema.
Así fué cómo transcurrieron nuestras mini vacaciones.
Besotes a todas!!!
Y llegó el día de tu cumpleaños. 14 de enero. Debió de haber sido un día complicado para tu familia, porque desde 1977 nada volvió a ser igual.
Vos te encargaste que desde ese momento todo fuera una sola revolución.
Porque así sos vos. Estás acá, allá, y en diez lugares a la vez.
Sólo vos podés ser así.
Te gusta cocinar igual que a mí. Nos gustan los ingredientes raros, la cocina de otros países; a vos especialmente te atrapa la cocina oriental. Y yo te sigo, porque siempre te he seguido, a donde sea, a como dé lugar.
Cumplís 36, y siempre decís que te sentís de 20. Vaya suerte!
Sos como una niña, encerrada en el cuerpo de una mujer, sos inquieta, curiosa por demás, las golosinas te pierden, y no has perdido tu jocoso sentido del humor.
hay cosas que te enojan, ese día más vale, estar bien lejos.
La semana pasada te olvidaste una bolsa en el super, y un rato después (cuando te diste cuenta) volviste a recuperarla.
Nadie te reconoció el hecho. Nadie había visto tu bolsa, ni tu mercadería. Y era obvio, que el super no te restituiría lo que habías perdido.
Me llamaste enfurecida, hecha un solo grito; "son unos desgraciados" decías. "Yo ahí no vuelvo más!". "Voy a hacerles un agujero en defensa del consumidor".
Yo te dije: no te gastes, el error fué tuyo, de nadie más. Y agregaste:
- Pero cómo creen que les voy a ir a reclamar algo que no es verdad!!!
Tu inocencia me traspasó. Tu honestidad y tu simpleza me enternecieron el corazón.
Te respondí: Vos sos incapaz de hacer una cosa así, pero lamentablemente el mundo está lleno de gente así.
Te habías olvidado justo algo que íbas a regalarme, un sachet de un litro de yogurth de mi sabor preferido, Durazno.
Te pusiste triste. Tu cara y tus ojos se apagaron por un rato.
Y yo para alegrarte, saqué el tema de tu cumple. Que ya estaba cerca, y te pregunté que íbas a hacer.
- Nada (me dijiste)
- como "nada"!? Eso no puede ser! Nos vamos a ir a almorzar una parrillada, a la calle Sarmiento(Es la continuación de la peatonal mendocina, una calle donde hay montones de hostels y parrillas), yo te invito y no se diga nada más!.
Se iluminaron tus ojos y volviste a sonreir.
- Siiiii! Me encantó dijiste entusiasmada.
Y el día llegó. Por la mañana, me fuí a desayunar al centro, a comprarte un regalo y... pensé en vos todo el tiempo.
Te compré una remerita blanca de esas que a vos te gustan, con una estampa en inglés que dice:
"Everything look much better with a SMILE in your face" (todo luce mucho mejor, con una sonrisa en tu cara)
Te fuí a buscar a medio día, te dí el regalo, muchos abrazos, y partimos.
Recorrimos la calle Sarmiento dos veces, tratando de elejir la mejor parrilla.
Elejimos una que se llama "Giovanni`s" (algo menos criollo que eso, creo que no me lo podría imaginar!).
La parrilla estuvo completísima, con dos empanadas de entrada y la ensalada incluída.
Las 4 botellitas de gaseosa fueron poco, para una jornada de tanto calor.
Tenía: pollo, chinchulines, morcilla, chorizo, costillas, vacío.
Nos sobró bastante y nos lo llevamos en un paquetito a casa.
El café lo tomamos en mi casa, para pasar un rato juntas y solas.
Tu cel no paraba de sonar, amig@s herman@s parientes y demás tuvieron su oportunidad de saludarte.
Y vos estabas conmigo. Estuviste conmigo todo el día. Significó mucho para mí. Y creo que para vos también.
Terminamos la tarde del día lunes agotadas pero felices. Prometimos ir a tomar la media tarde a nuestro café preferido algún día de entre semana.
MUY FELIZ CUMPLE! (Te quiero tanto!)
Viernes tarde por la noche. Saliendo del cine.
Fuí a ver la impresionante peli del tsunami, "Lo imposible" (un título simplón y que no hace honor al susto que me llevé). La elegí porque era esa o "El hobbit".
Bah! nunca me interesaron las pelis de gnomos y hechiceros... un bodrio. "Ralph", descartada (era de dibujos animados).
En fín, me quedé con "Lo imposible".
Pasé unos nervios de hostias, un poco de frío... pero la disfruté.
Me tocó en suerte una piba embarazada al lado mío de no más de 25 años, que estuvo al punto del grito toda la peli, y ella me hacía asustar a mí! Por Jebússs!
Estuvo haciendo el amague de pararse y no lo hacía y se tapaba la boca para no gritar.
Histericaaaa y lrpm es que no me va a dejar ver la película?! (pensaba para mis adentros).
Ni sé si el "mostrengo" del novio estaba al lado, porque ni me fijé.
A poco me daban ganas de decirle al oído: "mami, si seguís así, parímos las dos acá del susto!, quedate quietaaaa!"
Cuando terminó la peli, me quedé unos minutos para recuperarme de lo que había visto... y pensé en que hubiera hecho si me pasa algo así a mí?
Como primera medida:
Vacaciones en las sierras... Córdoba es una buena opción. Nada de mar, por ahora. Por las dudas, vió?
Segunda cosa: preparar un bolso con botellas de agua mineral, una muda de ropa, comida (sobres de sopa, una caja chica de leche, latas de picadillo de carne y atún), linterna, velas y mi carpa.
Hace rato debería haberlo hecho, bueno pués, ahora es un buen momento.
Llegué a casa pensando en todo ésto, y apenas llegué agarré el teléfono y llamé a mi mamá (yo me muero si le pasa lo que a la mamá de la peli!)
Le dije te quiero, y que el domingo iría a verla.
Me imagino y casi pude ver la cara de mi madre de sorpresa y de no entender nada.
Supongo que porque eran las doce de la noche, y además de estar entredormida, habrá pensado en que me pasaba algo y no se lo quería decir.
Pero si le decía que era por la película, me íba a decir que era una "pavota", mínimo! y que éstas no son horas de despertar a la gente y bla bla y blé!
Me preguntó si estaba bien, si no había peleado con nadie, si estaba todo en orden, si había cenado...
Después de ésto, me puse a pensar en comida. Y en que lindo sería preparar una de esas recetas extrañas de mi revista preferida "elgourmet.com".
Adoro ese canal, colecciono las revistas desde el año, 2009.
He hecho muchísimas recetas adorables. Mi amor por la alta cocina además de darme paz, me conecta con otro mundo.
Un mundo de texturas y sabores incomparables.
Justo lo que estaba necesitando en éste momento. Una receta especial, ingredientes mágicos.
Como no tomo vino, me serví un vaso de gaseosa y empecé a buscar algún número viejo de la revista, que tuviera algo interesante para preparar.
Cada receta me despierta algo diferente, según el momento, según con quién esté, va a ser la elección.
Encontré en la edición de octubre de 2011, un reportaje a Lito Cruz (personaje malvado de la serie "El elejido" su nombre en la ficción era Oscar Nevares Sosa).
Él habla de las comidas de su infancia, de un viaje al pasado. De que comían pucheros "abundantes" y muchos fiambres que su padre les llevaba del bar del que era dueño.
Y eso me encendió un sentimiento de nostalgia, de recordar las cosas que hacía mi madre.
Dice Lito Cruz:
"Creo que en la elección de un plato, uno hace un viaje interior buscando qué necesita"
Y eso exactamente estaba haciendo yo. Un viaje interior, recordar cuando nos sentábamos a comer en familia.
Mi madre era maestra de primaria, siempre llegaba a mil revoluciones a preparar la comida.
Hacía muchas veces pollo al horno, le ponía verduras...
Y encontré una receta adecuada:
"Pollo al horno, con guarnición de verduras asadas y papas en panceta"
Algo simple, algo que me traería la dulzura de aquellos años en los que vivía con mis padres.
Hice la lista del super:
- un pollo
- 3 cebollas
- 10 champignones
- 3 tomates
- 2 pimientos
- 2 berenjenas
- 2 zucchinis
- 1 limón
- 4 papas
- 100 gr de panceta ahumada
- 1 botella de vino blanco
- 3 dientes de ajo
- 1 lata de alcaparras
- aceite de oliva (uso "Zuelo" de Zucardi)
- hierbas frescas (prefiero el romero y la albahaca)
A la mañana siguiente iría a hacer las compras para hacer esa delicia de almuerzo.
Un buen viernes había terminado y me esperaba un delicioso sábado...
la compañía del libro que he empezado hace tres días "Experimento Nobel" de Richard Cox, la gaseosa que todavía me quedaba y... a mumir!
Besotes a todas!!!