Se me ocurrió mirar después de mucho tiempo mi casa, ésta casa que me ha visto muy feliz, muy triste, en mis peores dolores físicos y emocionales...que me ha visto crecer como persona y como mujer, que me ha cobijado y me he sentido protegida en los largos inviernos de mendoza. Me quejo de que está lejos del centro, quise venderla varias veces, y siempre regreso a ella, porque tengo mis lugares, mis espacios, mi tranquilidad. Soy muy afortunada en tenerla, y me dí cuenta hace unos días que no la he cuidado lo suficiente. Necesita algo de pintura, arreglar una estufa, dos ventanas, barnizar nuevamente las puertas principales. Mimarla, como ella me ha mimado a mí en mis peores momentos. Estoy descubriendo, que después de todo, me estoy sintiendo bien así. Voy a terminar agradeciendo mi soledad temporal. He vuelto a mis lecturas favoritas, sherlock holmes ha vuelto a mi imaginación. Libros de filosofía que había olvidado, y que me están brindando su consejo desde lo más profundo de mi ser. Estoy encontrandome, y soy buena compañia para mí. Hacía tiempo no compartía con mis perros los juegos... Yo siempre a las corridas, les daba la comida y nunca me detenía a jugar con ellos. Me han brindado su cariño, sus hocicos humedos me han hecho saber que les gusta estar conmigo. He tenido noticias, sí. He prometido una charla, sí. Pero también me gusta mi vida, mi hogar. He descubierto, que tengo cosas pendientes conmigo, compras postergadas por estar siempre atenta a las necesidades de otra persona. Estoy acompañandome... Un poco de vida, que le dicen! Quién sabe... tal vez, ni desee volver a mi vida anterior... Me espera una tarde de sábado de compras sólo para mí! Herramientas, un frasco grande de capuccino, alguna peli de acción comprada en la calle? Necesito lijas, pintura, pinceles, y todo para empezar a pintar mi casa... Quiero una "vitorinox"!!! (una especie de cuchilla, con funciones varias) y una memoria nueva y más grande para el cel... Un juego de destornilladores... ufff! que placer!!!! jajajjaaa!
Hoy mi salud se cobró el precio... Tuve un ataque de presión, a las 06:00 de la mañana... Médicos, pastillas, mis papás asustados... un infierno. (15-10), tengo 3 días de reposo... Y la extraño. No he podido verla, siento que una infinita tristeza me habita. La extraño mucho, muchísimo.
A menudo me castigas sin piedad
y luego me provocas, loca.
Te callas, no me hablas,
no lo entiendo.
Ahora siento que el silencio
es el culpable de este miedo,
que del miedo voy perdiendo la cordura,
pues prefiero ser el loco
que a tu lado
va rozando la cordura.
Porqué siento que estoy intentando contruir un castillo en el aire? Que no importa toda la fuerza que yo pueda poner, siempre lo destrozás todo, incluyendome a mí. Juro que no entiendo... No entiendo... no te entiendo... Intento hablarte y sólo consigo enojarte más. Al final siempre estás lejos, yo remo...y remo...y nunca consigo llegar a ningún lado, confieso que estoy cansada... Cansada de tus ataques de locura, de irte dejando todo en nada. Siempre tengo que estar corriendo(literalmente) para alcanzarte y retenerte...aceptando cosas que no me convencen, sólo para que te quedes. Tengo tanto para darte... es que te amo tanto... Pero he caído en la cuenta, de que tal vez, por mucho que me duela, estás jugando conmigo... Tengo que dejarte ir... soltar mi mano, soltarte... Para que pienses lo que querés hacer... que te decidas. Te ofrezco un amor sincero, una relación estable y profunda. Te ofrezco mi vida, mis sueños, mis ganas. Pero vos misma lo has repetido muchas veces, y yo no había querido darme cuenta, siempre decís "no tengo ganas". Hoy lo comprendí. Me has dicho que tu vida es mejor teniendo una amante, viviendo por las noches, saliendo y conociendo muchas mujeres, trabajando casi todo el día y durmiendo. Fumando 3 paquetes de cigarrillos por día y tomando mates. Sin cocinar, viendo tele en la cama los findes sin nadie que te moleste. En definitiva, sola. Y ésta vez, sólo voy a resignarme a esperar... He abierto los ojos, y no me gusta lo que veo...pero es la realidad, TU realidad. Y tengo miedo, y te extraño, y no comprendo cuando pasó todo ésto. Y no duermo, y no tengo ganas de comer, saber que todo ésto ha sido una terrible mentira me hace sentir una imbécil. Tengo bronca. No existe lugar en éste mundo donde refugiarme de mí misma. Será esperar...esperarte...
(disculpen la mala onda) Besotes a todas!
PD: Ayer dicidiste cortarme el teléfono y pasar el día de san valentín sin mí. Me pregunto que hiciste con la tarjeta que te regalé. (eso tampoco lo entiendo)
Comienzo tranquilo de sábado, nos levantamos con lampi y fuimos a un café a desayunar... Pedimos: cortados, con medialunas y jugo de naranjas... Y de a poco iba viniendo a mi mente, un recuerdo tan dulce como lejano. Ambas, no sé bien, si llevadas por la conversación del momento, o por vaya una a saber qué, empezamos a recordar nuestra primera vez con una chica. A lampi le brillaban los ojos, e intentaba en vano sumergir su cara en la taza para que no lo notara... Se me atragantó la medialuna cuando empezó con el relato, creo que me dieron un poco de celos, un poco bastantes. De a poco iban saliendo a la luz, detalles de momentos pasados que las dos nos sorprendimos de estarnos contando. Yo recordé aquellos años de secundaria, en un colegio de monjas, donde no la pasé nada bien. Ya en segundo año, me tildaron de rara, se apartaron de mí, y para cuando cumplí 15 ya el rumor de mi tortez era un hecho. Mi primer amor comenzó justo en tercer año. Flavia, su nombre... aún lo recuerdo... Si la viera ahora, diría que hay muchas mujeres más bonitas que ella, pero en aquel momento era para mí, una diosa del olimpo que me enloquecía con su cabello largo, y la claridad de sus ojos verdes, tan intensos... Su cuerpo me hacía alucinar a plena luz del día. Cada vez que me hablaba, era mi compañera de banco (ufff!) , a mí me parecía ver el mundo desde otro planeta. Era llegar por las mañanas al colegio, y faltarme el aire...hasta que ella llegaba. Ella no le hacía caso a los rumores y se hizo mi amiga inseparable. Nos adorabamos. Fué precisamente ella mi primera vez con una mujer. Pasó en nuestro viaje de egresadas, en Bariloche. Yo caí con fiebre una noche, en la que todas iban a conocer un boliche que se llama "cerebro". El coordinador del viaje me mandó a la cama. Yo me preparé para una noche de soledad y aburrimiento. Cuando todas se habían ido al boliche, Flavia abrió la puerta de la habitación que compatíamos con otras dos compañeras, y me traía un plato de comida. Se había quedado por mí!!! Entre chiste y chiste, la besé. Recuerdo el pánico que yo tenía, y también recuerdo haberme preguntado..."Y ahora?!!!, que hago?!!!" Fuímos bastante torpes, pero fué tan intensa esa noche, que al día siguiente, ni ella ni yo pudimos disimular, era mirarnos y reírnos. Después de ese viaje, la vida nos separó. Lo útimo que supe de ella fué que estaba casada, y con un hijito pequeño. Todavía recuerdo sus ojos, su cuerpo... Todavía recuerdo, que fué mi primera mujer... Hasta siempre FLAVIA!
Alguna vez miré al cielo y le pedí a la virgen, que te retirara de mi vida... Que desaparecieses como un relámpago en la noche... Hace tiempo ya, comprendí que el cielo no quiere eso para nosotras, no quiere apartarte de mí, no quiere que camines tu vida sin mí. Dios nos muestra su benevolencia, al mantenerte conmigo a pesar de todo. Seremos compañeras de ruta, en nuestro pasaje por la vida. Y es que ésta química nuestra, es tan difícil de descifrar a veces... A veces yo leo letras, donde vos estás escribiendo números. Avanzar para luego regresar parece ser la clave del éxito. Mañana volveremos al lugar donde hice ese pedido, donde pregunté hace un año, si debías seguir conmigo... Las cosas en ese momento se habían complicado de tal forma, que no hallabamos la salida. Fueron épocas de mucha soledad... de no entendernos mutuamente, también de no tener muchas fuerzas para aportar a la pareja. Cosas y sensaciones que se morían a cada paso. El aire olía a distancia, irremediable distancia. Nuestros encuentros eran costantes despedidas, preguntas flotando en el aire... respuestas que no llegaban nunca... Tu voz y mi voz sonaban huecas, teníamos el cuerpo en un lugar, y la mente en otro lado, con otras gentes y nuestros corazones lloraban y gemían despacito... Mis caricias se asfixiaban en mis manos, y luego yo las tiraba contra el suelo cuando ya no me veías. Las horas y los días hicieron su trabajo, el silencio fué su más fiel colaborador. Me alegra estar, donde estamos ahora. En la cima de la colina, respirando y llenandonos los pulmones de libertad, sabiendo que cualquier distancia, ahora no es distancia, sino...los instantes previos hasta volvernos a encontrar... Mañana la virgen nos recibe de nuevo (es el día de la virgen de Lourdes), antes que nada quiero darle las gracias. No puedo evitar sentir su complicidad mientras miro su imagen. Una inmensa paz nos acompaña ahora gracias a ella.