martes, 18 de octubre de 2011

Sólo un beso...


Quiero un beso, pero no un beso a las corridas, ni tampoco un beso pasajero. Yo quiero un beso claro, un beso que refleje el mar en tus ojos, un beso con olor a café y naranjas de un desayuno; lo quiero lento, que me permita contar todas tus sonrisas y leer en tus labios, la manera de darte todo lo que necesitás por el resto de tu vida.
Y yo necesito un beso, un solo contacto, la posibilidad de transportarte a un mundo imaginario, de que puedas saborear la nieve de una montaña remota quizá, recorrer su cima, oyendo el canto de mil pájaros exóticos mientras me besas.
Un perfume de hechizo, una magia interminable. Envolvernos en un abrazo que nos proteja, sentir tu aliento fresco, volcar el infinito en ese beso.
Un beso de coco, de comida recién hecha, de ternura en tus manos; Un beso de susurros, de permanencia en el tiempo, de rendición instantánea.
Hace días que lo pienso, y mientras más lo pienso más lo necesito.
Nunca imaginaste dar un beso de agua, un beso cristalino, que corra por nuestras bocas como lo hace un río... o quizá un beso de arena, un beso de arena fina que se escurra entre tu vida y la mía.
Es tan simple y tan complejo mi pedido, tan atroz y tan humano.
Lo que yo necesito no se piensa demasiado, nace de una mirada, de un roce. Nace y muere con tu voz y con la mía.
Es sólo un beso frágil, eterno, deseado. La combustión perfecta de tus ganas y las mías, la arrolladora experiencia de depositar confianza en otro ser humano.
No dejo de querer ese beso, de esperarlo, de planearlo. Y soñaré despierta cada nuevo día, inventando las excusas para dartelo.
Yo sólo quiero un beso con sabor a moras, de esos besos que traen consigo tantas historias, tantos viajes, tantos lugares.
Un beso que parece cansado, y de la nada retoma fuerzas, un beso fugitivo de tus propios miedos y de los míos.
En fin...sólo un beso quiero yo.                     

                              Besotes a todas!
                                 
                              

sábado, 15 de octubre de 2011

No quiero



... Estoy perdida, sin siquiera un libro que me rescate, sin mis infaltables piratas que luchan por poseer algún tesoro. Sin mi detective privado que me resuelva el caso.
Obligada a caminarme por dentro, a dar vueltas en círculos dibujando en mi mente paisajes de playa. Las puertas que abro, no son tales, sino sueños que repetidamente me aburren.
Y las dudas como duendes juegan a las escondidas creando miles de acertijos, y yo siento que corro de arriba para abajo tratando de adivinarlos y no lo consigo.
Como darse cuenta cuando una en verdad, no quiere?. Como atreverse a decirlo?. Las luces iluminan, todo brilla en mil colores y me maldigo por no querer; me digo que todo es perfecto que es el momento ideal, y sigo no queriendo. Detesto arruinar las fiestas, la magia, detesto romper la pecera de cristal donde nadan tan armoniosamente las circunstancias. No querer tiene su precio, pero por ahora mi miedo lo mantiene preso en cárcel de máxima seguridad a ese no querer tan intenso. Y para peor de males se tragó las llaves de la celda.
Quiero soledad y no la quiero; quiero que estés conmigo pero no quiero; quiero mis tiempos pero no quiero.
Quiero alejarme, pero no quiero. Quiero empezar de nuevo pero no me atrevo. Seguir manteniendo ésto se me hace cada vez más pesado. Por momentos soy feliz, y luego caigo de narices en el asfalto. Pienso que me falta algo, pero se supone que lo tengo todo. Y tapo y tapo. Cubro ese agujero negro que me carcome el alma con café y juegos de bowling, y dejo que el vals continúe indefinidamente. Cuando algo amenaza con mostrarme la verdad, huyo como un conejo y me tapo la cara, los oídos y me escondo.
Me rodeo de gente, de mucha gente para no pensar, para no sentir el vacío. Pero se supone que lo que tengo me gusta, que lo que hago me agrada, que lo paso bien, que lo disfruto...
Se supone mal, algo me falta.
Y me pregunto que será, que será lo que no tengo y tanto necesito?

                        Besotes a todas!

                           

miércoles, 12 de octubre de 2011

Desempolvando recuerdos...


Día de poner un poco de orden a mi escritorio y mi armario. Entre muchas otras cosas, encontré guardado en el fondo de una caja, un diario; mi diario, uno que solía escribir con mi madre y que iniciamos juntas allá por el año 81. Fué su idea, una brillante idea por cierto, que me permite ahora recordarme y reconocerme por aquellos tiempos, cuando tenía la edad de 7 años.
Podría decirse, que desde muy temprano ella fué la que me inició en éste apasionante mundo de las letras y los pensamientos. Recuerdo que solía preguntarme siempre: "que estás pensando?" mucho tiempo después aprendí, que poner los pensamientos y sentimientos en palabras ayuda a aclarar las ideas y el alma. Ella siendo docente siempre supo ver en mí la capacidad de expresarme verbalmente y por escrito, cualidad que en la escuela primaria me hizo formar parte de algunas bibliotecas, y pertenecer al grupo "Merceditas" el cual se encargaba de leer para toda la escuela las novedades del día unos minutos después de bajar la bandera, éste pequeño acto simbólico duraba no más de diez minutos, pero evidentemente que eso en mí forjó el amor por el mundo literario.
Volví a leer ese diario, y recordé que solía ser una personita muy intransigente, con un carácter muy fuerte por aquellos tiempos, al parecer la libertad siempre fué una cosa muy importante para mí. Detestaba las injusticias y si algo no entraba dentro de mis cercanos límites de tolerancia, los arrebatos de furia hacían estragos en mí.
Ese diario prosperó a traves de los años, intercalábamos las escrituras, una vez mamá, y luego yo, como un eterno dialogo continuado. 
El último escrito fué de mamá, el dieciseis de diciembre del año 92, luego una página arrancada... y al parecer me apropié del diario, porque empiezo a escribir yo sola.
Y aquí empieza la aventura de escribirle a una mujer. A mi primer mujer. A mi algo más que compañera, que por aquel entonces me robó el corazón. Por escribirle a ella, porque sentía que nadie podría entenderme, por sentirme tan sola y tan distinta, por no saber que mi gusto por las mujeres se había instalado en mí para siempre y que no era algo malo, por todo eso y porque mi mente era una maraña de confusión y dudas, yo desaparecí el diario de las manos de mi madre. 
Es increíble leer las palabras con las que  acompaño la espera para poder estar con ella por primera vez , los nervios, la ansiedad, la dulzura, su cuerpo, que al sentirlo me hizo casi desmayar y luego la despedida final, para no verla nunca más. Un relato que conmovería a cualquiera, sin mencionar que separarme de ella, fué casi como morirme por dentro y me tomó años recuperarme.

..."  Tengo que resignarme a perderte de a poco y tal vez para siempre, te juro que has sido lo mejor que me ha pasado en la vida, te re quiero y mucho más que eso por todo lo que me has dado , porque te adoro y llenaría infinitas veces mis pulmones con el viento, para repetirte incansablemente lo que siento, TE AMO.."

wuauu! (está copiado tal cual está escrito en el diario)
Cerré el diario con cuidado, y salí a dar una vuelta para despejarme un poco, la tarde es gris y amenaza con lluvia en cualquier momento.
Mi realidad hoy es otra mujer, pero mi capacidad de amar sigue siendo tan grande como hace tantos años, Que barbaridad! pensé, quién sabe si hoy la vida me la pone delante y no me mueve un pelo. o quizás si...
Mejor me tomo un respiro y veo alguna peli divertida para cambiar los pensamientos, porque esos ojos verdes que en la secundaria me hicieron perder la cabeza, pueden meterme en grandes problemas hoy.
Diarios... diarios personales, secretos ocultos muy bien guardados, trozos de vida que emergen de esas hojas amarillentas y a cuadros, que nos deparan sorpresas, que nos muestran una parte casi olvidada de nosotros mismos.

                          Besotes a todas!

                            

miércoles, 5 de octubre de 2011

"Lo de siempre!": En el bar de Fer


Y ayer fué tarde de café, infaltables en el bar de fer, un tipo flaco, despreocupado, que nos saluda siempre tan amable, y ya sabe lo que queremos: un manchado mediano en vaso, y un café chico cargado, 2 vasos de soda gigantes, y dos medialunas. Siempre igual, siempre pedimos lo mismo. Al bar de fer vamos dos veces a la semana, ahí nos encontramos con Juanjo, y con Guille, uno es hetero y el otro gay. Dos tipos macanudos. A Juanjo lo conocimos en un viaje que hicimos a mardel, viajaba solo, y en la primer parada de descanso, mi radar me alertó de su condición (odio decir así, que se sepa).
Nos hicimos una seña con cari y lo invitamos a sentarse con nosotros en la mesa. Resulta que la cena en ese viaje era en un viejo restaurate de ruta, y el mozo un antipático y odioso sesentón, que se notaba hacía siglos no tenía una alegría. El menú: milanesas con papas fritas y ensalada. La bebida corría por nuestra cuenta, y pedimos una coca de litro. 
No tardamos nada en la pregunta de rigor, y Juanjo nos dijo que era gay y que viajaba de vacaciones. 
Durante el viaje de ida, nos reuníamos a charlar en las paradas obligadas del colectivo. El estaba a unos cuantos asientos más atrás, asíque mientras estabamos arriba, no teníamos oportunidad.
Lo bueno es que cuando llegamos a mardel, nos tocó en el mismo hotel. Y mensaje va, mensaje viene, empezamos a  bajar juntos a desayunar todos los días y a ir juntos los 3 a todos lados. 
Lo pasamos maravillosamente, y de ahí quedó la amistad, a la que le rendimos honores 2 veces por semana en el bar de Fer. El siempre pide un cortado madiano en vaso con alguna medialuna o sino solo. 
Guille es un caso aparte, "el pela" trabaja en un diario de corte ambientalista, está entusiasmado conmigo para que escriba columnas en ese diario, primeramente publicar mis trabajos, y probar.
Me ha dado todos los datos de un tal Gustavo.... director del diario, que reside en baires, porque se imprime allá, y yo tendría que mandar mis escritos a su editorial.
Ha sido acompañante terapéutico muchos años, por lo cual la filosofía y la psicología son su forma de expresión. Mantenemos charlas existenciales interminables, y ahora últimamente le ha dado por la sabiduría Indú. Estoy aprendiendo algunas cosas interesantes, y él me pregunta sobre el punto de vista homosexual de la unión de las parejas, o sobre el complemento entre mujeres. O sobre mi opinión en cuestiones politicas e internacionales.
El "Pela" es alemán por parte de madre, está escribiendo un libro sobre su abuelo y la época de los campos de concentración.
Tiene una banderita alemana en su gorra, y yo le doy mi opinión sobre la forma de editar o de escribir algunas partes difíciles.
No me ha mostrado el texto crudo todavía, pero creo que está haciendo un gran trabajo. Como ya imaginarán, no es fácil ordenar cronológicamente los hechos, cotejar con la historia de un país y además ponerles sentimientos cuando se trata de recuerdos de infancia y hay conflictos familiares en el medio.
Nos ha invitado a cenar a su depto, para seguir charlando, le voy a prestar mi vieja máquina de escribir, porque detesta las computadoras y todo lo escribe a pulso. Vamos a ver si eso, le hace ganar un poco de velocidad...
Tarde de café la de ayer, momento para alimentar el alma, refugio de ideas logrando expresarlas de un modo muy grato. Veremos que sucede...

                     Besotes a todas!

                        

martes, 27 de septiembre de 2011

16 de septiembre de 2011, histórico



Estoy de vuelta! Nunca creí que fuera tan duro pasar por todo ésto... La última semana de espera antes de la operación fué un suplicio, todos queriendome demostrar su cariño, y yo literalmente ida. Con la vista fija en nada y en todo. Apenas si pronunciaba palabras, todas parecían salir de una caverna muy oscura, tenía miedo, pero no quería que se notara. Se supone que soy prácticamente invencible, todos creen que soy el monumento al equilibrio y la racionalidad.
Yo quería gritarles que "nooooooooo", que por dios me ayudaran, y no podía conseguir articular palabra alguna, mi cara se volvió de hielo, logré esconder mis manos, para que nadie advirtiera el temblor de puro miedo.
Cuando mi mamá, me hacía algún cariño, sólo salía huyendo, para que no viera que me quebraba en mil pedazos y lloraba, también de puro miedo.
Mi papá me dijo por primera vez en su vida que me quería, que todo iba a salir bien... y de puro miedo le contesté: " no te pongas sentimental, que no me van esas cosas" hasta el día de hoy me arrepiento, porque cuando lo escuché, se me dispararon mil alarmas, fué como un latigazo en el alma, y aún así de puro miedo dí media vuelta y me fuí.
Y cuando llegó el bendito día 16 de septiembre, ya de por si, durante la noche no pude dormir, sabía que tenía que madrugar, que el peor día había llegado... y todavía guardaba la esperanza de que alguien me despertara y me dijera, "hey! despertate, estás soñando!"
a las 6 de la mañana del día 16, mi mujer y yo planchamos nuestras ropas, alistamos el bolso: piyama, jabón, una camiseta, una toalla, ropa interior, etc etc.
Mi padre pasó a buscarnos por el departamento, mi terror se mezclaba con los nervios y era un infierno.
Mi padre y mi mujer se conocieron por primera vez. Dios tiene una forma rara de hacer las cosas, pero ésta vez, se jugó todas las cartas.
Los presenté con un hilo de voz, se saludaron, mi mamá me miraba y me guiñó un ojo.
A esa altura me dolía la cabeza, porque había estado en ayunas desde el día anterior, y los acontecimientos no ayudaban a que se me pasara, más bien todo lo contrario! veía todo nublado.
Llegamos a la clínica, me presenté en recepción, me dijeron que esperara y en un rato vendría el enfermero para llevarme a la habitación.
Cuando apareció el enfermero, mi papá me acompañó a la habitación (porque sólo una persona podía venir conmigo), hizo que me acomodara, no puedo olvidar la forma en que me miraba... una mezcla de terror y cariño, creo que con su modo de tratarme, me dió a entender que hubiera preferido pasar él por esa situación con tal de salvarme de todo eso. Sentí ganas de abrazarlo, pero no supe hacerlo.
(de ésto me enteré después) que mi papá bajó como un rayo al lobby de la clínica, y le dijo a Cari: "hacete la distraída, y subí a verla (a mí), porque se la están llevando al quirófano" mi dulce amor subió hasta la habitación 206, como un suspiro, me dió un beso en la frente y me llevaron. El enfermero me dijo que me sacara cadenitas, pulseras, aros o cualquier otra cosa.
Me saqué mi pulserita cordobesa azul, antes de entrar al ascensor para ir al quirófano, y se la dí a Cari. noté que se le llenaron los ojos de lágrimas. Lo último que nos dijimos fué "te amo" y el camillero se sonrió. Mi mamá me observaba desde unos pasos más allá. (quisiera que sepa, que la ví, que sé que estuvo)
Intenté no pensar nada más. Estaba en manos de Dios, y que fuera lo que él quisiera.
Las primeras 72 horas después de la operación son un infierno de nauseas, vómitos, mareos, arritmia cardíaca a causa de tantos medicamentos que me inyectaban por vena y dolor, que no se lo deseo a nadie. Pero poco a poco fuí mejorando. a los dos días me retiraron un drenaje, que me impedía moverme libremente. a los tres días el suero fué retirado. A la semana me retiraron los puntos.
Pude probar agua recién al día siguiente de la operación, y luego un té, y luego gelatina...
Y acá estoy! diez dias después, otra vez en perfecto estado. Gracias Dios mio por mantenerme a salvo, gracias a todos los familiares, amigos, vecinos, y gente que nunca me imaginé que se arrimarían a saludarme.
Recibí infinitas muestras de cariño, gente que me hizo saber que me ponían en sus oraciones, supe después que llamaron mis amigas de córdoba, de buenos aires, mi amiga de Neuquén también envió mensaje, mis amigas de entre ríos, mis primos... en fín, gente y más gente. A todos infinitas gracias! 
Lo peor ya pasó! ahora a disfrutar!

                              Besotes a todas!
  
                               

lunes, 5 de septiembre de 2011

La vida es aquello que te va sucediendo, mientras te empeñas en hacer otros planes



Finde tranquilo, un poco adolorida, y pensando en muchas cosas. Pensé en lo fácil que es para Dios, o para la vida voltear la existencia de alguien de cabeza. Ponerla literalmente patas arriba.
Yo creía hasta hace unos meses que mi vida no tenía emoción, o que carecía del brillo o el glamour que hubiera deseado. Me entero recién ahora que todo el brillo o la variedad dentro de mi vida, estaba dentro de mí. Encontrar gusto por otras cosas, interesarme en rumbos impensados o deleitarme viajando imaginariamente a épocas remotas son sólo el comienzo.
Me gustan tantas cosas ahora, ahora que ni siquiera puedo moverme de mi casa y los dolores son mi eterna compañía. Cierro los ojos y puedo disfrutar de paisajes casi sobrenaturales. Todo ésto me ha servido para encontrar lo que había dentro de mí y estaba dormido. Toda ésta vida que tengo aquí adentro y yo no lo sabía. Vivía haciendo lo que hacían otros sin saber siquiera si me agradaba o no.
Siempre dije o creí conocerme, resultó que yo, no sabía ni un poco.
Descubrí que me gusta la Era medieval; las batallas con soldados de armadura; las historias ambientadas en el 1800; me atrapan la mezcla y la desmezcla de gastronomía y viajes de historia alrededor del mundo; la textura de las palabras, el idilio mágico entre la paz interior y la fuerza de los gestos; la inconmensurable dualidad de los sentidos.
Lo que puede transmitirse con el habla, con el cuerpo, con las miradas.
Busco profundidad en el alma de la gente, alguien interesante en cuanto a vivencias, en cuanto a riqueza personal. Tengo un espiritu rebelde, que le gusta la batalla y que la busca. Tengo un alma inquieta, que le gusta viajar, y aprender las maravillas que la rodean.  
Hay gente que salta de la nada, y te lleva a volar muy alto, y otras personas que te sumergen en sus propios precipicios, llenos de dudas y oscuridad.
Ha sido un finde de reflexión, me he dado cuenta de muchas cosas.
He comprendido tambien porqué estoy con la persona que estoy. Porque su alma inquieta y picante, a la que le sobra rebeldía, me lleva a pasear al cosmos.
Tiene historias, tiene mucho para decir, tiene la amabilidad de preparar una comida para mí y adornar el plato con una cascarita de naranja con forma de pac man , con una hojita de acelga incrustada en el centro.
Ella es así. Me enseña a fabricar barriletes con papel y cañas, y como si tuviera tres años insiste para que vayamos a remontarlos al baldío de enfrente. Y yo olvido por un rato mis dolores y la sigo, porque sé que su risa me distrae y me me da fuerzas para seguir luchando.
Le gusta aprender palabras nuevas como " peristaltismo" ( proceso por el cual se producen una serie de contracciones y relajaciones en el tubo digestivo) y me llama "Dra Queen". Sé que a veces me admira, y yo me hincho como el sapo Pepe de orgullo y sonrío. Porque puedo ser su "héroe" o "heroína" según el caso. Y eso no me pesa, no me cuesta, sólo necesito ser quién soy, para que me ame.
Ella me ayuda a descubrirme, a levantarme cuando vuelco. Me valora y con mucho amor exige que yo misma aprenda a hacerlo.
He pensado en mi papá éste fin de semana, hacía mucho tiempo no lo miraba de cerca, y lo he visto tan viejo...
Lo ví preocupado, angustiado por mi salud. Me acompañó al cirujano. Le pedí que fijara la fecha por mí, porque me faltaban fuerzas para hacerlo. Y su determinación fué la fortaleza en la que me apoyé. No me falló. Fué mi roca, ésa roca que pateé tantas veces y llegué a odiar, cuando fuí adolescente.
Mi eterno rival, mi padre.
Él con su frialdad y yo con mi indiferencia, abrimos un abismo a través de los años. Sin embargo, él sólo se las ha ingeniado para construir un importante lugar éstos ultimos meses en mi vida. No nos conocemos en lo más mínimo, su mal carácter y mi orgullo lo han impedido. Viví hasta mis 26 años en su casa, juntando todos los dialogos, no creo que lleguen a los diez minutos. "que tal"  "como va"  "chau" "si"  "no" es todo lo que nos decimos. 
Siempre quise un padre más compañero, confidente, accesible; él es un muro frío y nunca pude saber ni quién era ni lo que sentía. Tal es su idea de "ser hombre", a mí me parece totalmente equivocada, errada y absurda. Y mucho más ridículo me parece que él haya creído que tenía que ser así conmigo, que soy un manojo de sentimientos y expresividad todo elevado a la potencia.

En fin... Pensé muchas cosas éste último par de días, también encontré éste artículo en una revista, me pareció excelente y acá lo comparto: 

"Marruecos es Marrakech, el mediterráneo, el islam y el desierto. Pero también los miles de sabores en cada plato, los camellos a lo lejos como puntos que se mezclan con la arena, sus pueblos de arcilla y tierra a lo largo del camino, las mezquitas que guardan años de tradición y cultura y por supuesto su gente.
pero es al Este de Fez, en su Medina antigua, en donde se ve condensada la historia, la tradición , la religión y la belleza. 
No hay mejor forma de conocer la Medina, que dejandose llevar, entrar, preguntar, mirar hasta el cansancio las tiendas de artesanías, los hornos de pan y las farmacias de hierbas escondidas y atendidas por algún sabio. Calles laberínticas y con escasa luz, la mezcla de música con plegarias, motores, pisadas de burros, risas y palanganas con agua, se funden para transformarse en el sonido espécifico de un país.
Las radios encendidas en alguna esquina, los comerciantes empeñados en que los compradores regateen el precio, los burros cargados con té, hojas y frutos, el aire con olor a "harsha" (pan casero), el idioma como una encrucijada, y los atuendos de los habitantes, con sus velos, capuchas y trajes hasta el piso, el sabor de cada plato acompañado con su té verde a la menta, bien dulce. Todo eso es marruecos." 

Una descripción exquisita, que transporta al submundo de los sueños de "las mil y una noches" ... un placer... un regocijo a los sentidos! 

PD: (El título del post, es una frase de John Lennon, por si las dudas hay que aclarar...)

                             Besotes a todas!