Porqué la saliva de repente se vuelve un terrón? Arriba y abajo van perforando el papel, los pensamientos de color acero, porque te conozco como si palpara mi propio cuerpo, como si intentara dibujar con la arena que se cae de a puñados, de mis manos.
Cuando un "hasta enseguida" se vuelve polvo, y las grietas de tu frente me acorralan, puedo esgrimir mil disculpas queriendo llegar a ese abrazo profundo y tan ciego como un topo.
La desnudez de la esfera se asemeja a gestos ancestrales raptando almas que tienen disturbios por sangre. Y mi mirada está ahí, poseyendo cada mueca, cada expresión, y aunque no parezca es más importante lo que no digo, que lo que te dejo saber.
Te traje desde el infinito, desde marte, saturno, urano, mil millones de vidas más allá. Te traje entera, te amé por partes...
No se esconden las formas de las letras a tu paso, no se esconde el viento, ni el amanecer se entorpece por jurar durarte para siempre.
Te imagino corriendo, saltando vacíos, soñando imposibles, amando dormida... te imagino...
Besotes a todas!
Todo comienza con tu arribo a casa. Desde la habitación de la casa en la que esté, oigo la llave en la puerta y mi pulso empieza a correr colina abajo. Es como abrir la tapa de un libro de aventuras. La ansiedad se apodera de mí, y no puedo evitar sonreir.
La alegría mutua de vernos, después de muchas torturosas horas de mimos por mensajes de texto, es inescondible.
Abrazos y besos descontrolados invaden el aire. Nos atropellamos por contarnos todo lo sucedido, y no nos atrevemos a soltarnos ni por un instante.
De a poco, la verborragia da lugar a la calma, nos apaciguamos al ver que no es conveniente contar las dos historias a la vez !!! jajaja!
Algún chocolate, o revista, o quizá alguna cosa extraña que encontraste en algún escaparate es la excusa perfecta para sorprenderme...
Mientras preparo la media tarde, con vos persiguiendome por todos lados y algún beso fugitivo que se me escapa de repente, te cuento los acontecimientos que me han acompañado durante el día.
Si alguna de las dos tiene algún problema, es el momento para exponerlo. Juntas vamos a encontrar la solución más práctica e inmediata. El debate a veces es arduo, pero no menos enternecedor.
Tus chistes y ocurrencias, merecen un capítulo aparte. Tu sentido del humor, que me hace reir a carcajadas aún en situaciones embarazosas...
Esos momentos, en que tus raptos de genialidad, hacen volar en mil pedazos la tensión reinante.
"chascarrillos" como te gusta llamarlos, me dejan literalmente perpleja y empequeñecen tanto las tragedias cotidianas, que prácticamente desaparecen...
Se nos ha ocurrido, que queremos cocinar comidas gourmet. Para eso estamos seleccionando revistas del programa de TV "El gourmet" y planeando como y cuando podemos hacerlas. Con amigas quizá... o una cena romantica sólo para dos...
Lidiamos día a día con mi enfermedad y mis dolores, pero yo juro que la medicina nunca podrá encontrar mejor remedio para mí, que tu amor.
Las tardes trascurren tranquilas, entre té de hierbas, chocolates, un sofá doble que junto a nuestra manta azul, combaten éste invierno que se nos está pasando desapercibido...
Estamos luchando amor, y sé que vamos a ganarle a mi mala salud.
Me he empeñado en que quiero una videoteca completa. Domingo a domingo, durante nuestro paseo por la plaza, voy comprando diferentes títulos de DVD. Hoy nos toca ver: "Cawboys y Aliens".
Tenemos un cumple mañana a la noche, y el sábado otro... ufff! finde agitado!
Y... empiezo a esperarte un día más... vaya uno a saber, que nueva aventura iremos a inventar hoy.
La novela de la noche es impostergable, todo comienza media hora antes de que empiece...
empezás preguntandome que quiero cenar, no siempre coincidimos, así que la mayoría de las veces vos comés una cosa y yo otra. Te he dicho corazón, que sos la mejor cocinera del mundo? No sólo porque sos chef, sino porque tu ingrediente mágico: "unas pizcas de amor" no falla nunca!
Nos gusta compartir el vaso de gaseosa... a pesar de que hay cinco más para usar. Es un vaso gigante, como de medio litro, que compré en córdoba en uno de mis tantos viajes.
Las ensaladas extrañas son mi deleite. Ej: Remolacha, gajos de naranja y nueces, u hojas verdes, queso parmesano en escamas, croutons y un toque de aceto.
Esta es nuestra simple vida juntas... un mar de felicidad concentrada, un universo de chispas de colores... un arrebato de misterio y una brisa que huele a menta.
Besos a todas!
Si me hubieran dicho un tiempo antes lo que iba a pasar, tal vez hubiera juntado coraje, tal como se juntan, con la mano abierta las migas del mantel. Siempre fuí la tarea prolija, que la maestra felicita con un diez. Nunca arriesgué, a menos que la matemática me fuera a mi favor.
Y hoy, el miedo se paró frente a mí y me miró a los ojos; ví que no usaba ropas caras, ni tampoco era viejo. Pero se desprende de él , el olor rancio de días sin sonrisas; de almas en vilo; de manos sudadas y luces tenues de cortinas a medio correr, de ventanas junto a la mesa con una última comida, y con alguien sin ganas de comer.
Le pregunté a que vino, me dijo que después de conocerlo yo iba a poder decir que entendía el dolor de los demás.
Tantas veces caminé en pasillos oscuros, y no era a mí, a la que él estaba buscando. Y nunca pensé que yo podría estar en su lista.
Tantas veces acompañé, en tragedias que fingí propias. Porque nadie puede hacer propio el dolor ajeno? es imposible. Sólo por algunos segundos entre página y página pensé en él.
Como al descuido lo nombraba, recordando el color cobre opaco de la mirada de quién lo sufría, ahora sé de que color son sus ojos; ahora las páginas... son las mías.
Y si hubiera escogido otro camino? Y si en vez de por aquí, yo hubiera ido por allá? quizá no me hubiera alcanzado, quizá me buscaría eternamente sin encontrarme... quizá...
Me senté a esperar demasiado? esperé demasiado de mí? quién sabe.
Los cielos violeta regresarán alguna vez? esos cielos de verano entre azul y violeta que tanto me gustan... y los duendes en las nubes? quiero seguir encontrando esos duendes que sonríen con sus dientes llenos de chocolate, o volver a atrapar un arco iris en la plaza; quiero descansar de las dudas, y pensar sólo en eso... en los hermosos colores.
Ni todos los besos, ni todos los abrazos lo van a hacer desistir de mí. Soy su presa, me ha alcanzado.
Besotes a todas!
Si puedo ver la luz balanceandose entre sombras y ganar colores cada vez que te hablo. Si es un eterno comodín mi propio deseo, y un cubilete impaciente son tus palabras...
Si todo eso es cierto, la cúpula de mi vida se está resquebrajando, se desmorona lenta y con una fuerza aterradora.
Puede volcar sus gritos en un cuenco, que se partirá después de todo.
No comprendo que en una situación, pueda caber una infinita soledad teñida de aliento. Que los cuerpos amigos se acercan, como buitres en picada, terminan llevandose mi fortaleza, succionando el valor que con tanto trabajo conseguí, y su presencia más parece agorera que amorosa. La contundencia de sus besos me socaba.
Llegó el momento de sobrevolar los finales felices y recordar que también los espacios y los olvidos fueron parte de las luchas no ganadas. Que no se puede vencer a nadie, con el alma olvidada. Que el coraje también teme, también es cobarde, también llora.
Juré que quería compartir la lejanía y la tibieza del espiritu dormido de un atardecer.
Miré mi cuerpo deshojado junto a las llamas... mientras la fogata dibujaba minutos en él.
De un concierto de voces provienen los quejidos pronunciando dulces adioses,
Tu última caricia, boqueando en un pasado que se seca con sólo nombrarlo...
Una figura que se confunde en la paz de una palma recién abierta, el sentimiento de que puedo cambiar el destino con solo mencionar el nombre de un amor perdido.
Doblegar la tristeza y taparla con hojas de otoño, sería el consuelo de un sombrío viaje hacia la nada...
Entumecidos parpados por soportar tantas madrugadas de palabras dichas para capturar insomios rebeldes.
Aterida de momentos en donde el amor parecía triunfar en un acto de valentía, mostrando su pecho hinchado y blanco como la mente de quién lo alojaba.
No es posible enfrentar a tantos dioses, su voluntad, al final se concreta. Como una sentencia maldita recae sobre mis espaldas su castigo.
Y hay tanta vida , más allá, que me secunda. Hay tanta esperanza en los pedidos a escondidas.
Entender la dinámica de los finales no es fácil, y no se trata de valor ni de venganza, se trata de dar vuelta la propia existencia y acomodarla al capricho de la mismísima incomprensión.
Sólo espero el sonido de la campana de largada, para ir a un viaje sin escalas, al país del cual nunca nadie ha dicho nada.
Besotes a todas!!!
Y de repente un día, te enterás que tu vida puede que tenga los minutos contados. Querés creer que es un chiste, y no lo es. Todo empieza a tomar otro sinificado, cada día adquiere dimensiones desconocidas.
Lo que antes pasaba desapercibido, ahora tiene una belleza incomparable.
El color verde del pasto de la plaza, el sonido de los pájaros a la mañana... el colectivo, su gente, su ruido.
Las personas caminando por la calle, sin conciencia de la fragilidad de sus almas. Las discusiones vanas, los problemas de dinero, los enojos por cosas pequeñas.
Ya nada tiene ni el peso, ni es grosor, que antes gobernaba tu vida.
Los planes a largo plazo, ya no son tan posibles. Tratás de recordar cada instante, cada gesto, cada sonrisa...
Empezás a mirar fotos de cuando eras pequeña, para recordar, cuando creías tener la vida para siempre.
Los pequeños regalos, de ésta poca vida que te queda, son un tesoro invaluable: La llamada de una amiga; un mensaje en el cel de alguien que te dice que te quiere; que alguien prepare tu comida y te mire a los ojos y adivine tus pensamientos, y sin más nazca un abrazo; El ladrido de tu perro cuando llegás a casa saludandote y dandote la bienvenida con ese cariño genuino y desinteresado... ya no vas a gritarle para que se baje del sofá, simplemente vas a encontrarte hablandole de cosas de tu pasado, de cosas que te han dolido, y él con la paciencia infinita que solo tienen nuestros mejores amigos, o quizá con un gruñido te demuestre que te entiende.
Y cuando el llanto te ahogue, cuando no haya lugar en el mundo para tu desesperación, vas a abrazarlo fuerte, y a pedirle que se quede a tu lado.
Vas comprendiendo las reacciones de la gente, y algo dentro tuyo te impide devolverles las agresiones, sencillamente vas comprendiendolo todo...
Reemplazar palabras por miradas parece un buen negocio, van aclarandose las argucias ajenas, empiezan a aparecer muchas respuestas...
Parece increíble que tu cuerpo esté vengandose de ésta forma. Para eso aún, no hallás la respuesta.
Tantos años cuidandolo del frío, de los daños, dedicandole horas a mimarlo, vistiendolo bonito, buscando siempre los lugares más adecuados, para no cansarlo. Y él parece desconocer todo eso.
Se ha vuelto en tu contra, está cansado.
La mente ha escalado posiciones, ha llegado a un nivel de entendimiento tal, que la vida queda obsoleta.
Cuando los niños consiguen eso, la gente los llama "angelitos". Si tan sólo supieran, que es exactamente así.
En cambio, cuando son personas adultas, la gente dice: "Era su hora". Si tan sólo supieran, que es exactamente así.
Empezás a pensar en dejar todo listo. En apaciguar el espíritu de la gente que no te ha entendido nunca. De dejarles unos últimos buenos recuerdos, y ellos aún no lo saben.
Vas cerrando capítulos día con día. Una persona a la vez.
A aquellos amigos, y familiares que te han acompañado siempre, estás dedicando tus mejores esfuerzos para dejarles la tranquilidad de haber hecho las cosas bien contigo. ... Todo tiene un comienzo y un final... algo grande vendrá a reemplazarte.
Queda poco tiempo, más vale hacer las cosas bien.
... Todo tiene un comienzo y un final...
Besotes a todas!
Dos mujeres protagonizan el primer matrimonio lésbico en un penal de Mendoza
Una interna mendocina se casó hoy con su novia de hace más de 20 años dentro de la Unidad Penitenciaria 3 del departamento de Las Heras, (Mendoza) en una ceremonia que consagró por primera vez un matrimonio igualitario dentro una cárcel argentina.
“Ojalá que todas las parejas de la comunidad homosexual que se aman puedan unirse como nosotras lo hemos hecho hoy”, dijo este mediodía Cristina Díaz (42), quien contrajo matrimonio con Dora Casella, de 48 años y su pareja desde hace 23 años.
El matrimonio se celebró junto a todo el personal penitenciario y las compañeras de celda de Cristina, de la Unidad de Mujeres número 3 del Borbolón, en el departamento mendocino de Las Heras, y fue presidida por la oficial pública del Registro Civil, Antonia Pinelli.
Tomadas de la mano, Cristina y Dora se mostraron emocionadas de poder cumplir un sueño “de toda una vida”, gracias al marco de la nueva ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, vigente en el país desde julio de 2010.
Díaz se encuentra alojada en la Unidad Penitenciaria de Mujeres desde el 23 de septiembre de 2008, en cumplimiento de una condena de cinco años por robo agravado y espera obtener la libertad condicional a fines de este año.
Es mamá de cuatro hijos, dos de los cuales -los más chicos- están al cuidado de su actual mujer. Cuando recupere su libertad, además, podrá reunirse con sus cuatro nietos.
Tras firmar el acta oficial, colocarse las alianzas y darse un beso rodeadas de amigos y cámaras, Dora dijo que está feliz “porque pudimos legalizar una convivencia de 23 años y porque puedo decirle a la sociedad y al mundo entero que se pueden criar a los hijos, que en este caso son de ella pero míos del corazón, que son inteligentes y estudian como cualquier otro niño”.
Dora fue quien le propuso casamiento a su mujer “para legalizar nuestra situación y por miedo que por haber perdido ella la libertad, pudiera perder a sus hijos. Ahora, todos estamos más seguros con la protección de la ley”, explicó.
Además agradeció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “esta ley igualitaria, que nos permite casarnos como cualquier otra persona”.
“Siempre soñé que estaríamos juntas hasta ser viejitas, casadas o no, pero ahora mucho mejor que pudimos legalizarlo”, dijo la detenida, quien espera poder obtener su libertad pronto para retomar la convivencia y “salir a trabajar honestamente”.
“Deseo disfrutar de mis hijos, los nietos, trabajar honestamente para cuidarlos, porque cometer un delito no es bueno para ningún ser humano”, se sinceró.
La mujer afirmó que tiene mucho apoyo de sus compañeras y de las autoridades, “que son un grupo muy formado para contener a un preso”.
Una vez dado el “si quiero”, recibieron el ritual del arroz arrojado al aire y una gran torta con cintas coronó el festejo dentro del penal.
MIL FELICITACIONES A CRISTINA Y A DORA!!! UN ABRAZO FUERTE Y QUE SEAN INMENSAMENTE FELICES!!!
GRACIAS POR DEMOSTRAR QUE EL AMOR ENTRE MUJERES ES HERMOSO Y PUEDE DURAR TODA UNA VIDA.
BESOTES A TODAS!!!
