Y de repente un día, te enterás que tu vida puede que tenga los minutos contados. Querés creer que es un chiste, y no lo es. Todo empieza a tomar otro sinificado, cada día adquiere dimensiones desconocidas.
Lo que antes pasaba desapercibido, ahora tiene una belleza incomparable.
El color verde del pasto de la plaza, el sonido de los pájaros a la mañana... el colectivo, su gente, su ruido.
Las personas caminando por la calle, sin conciencia de la fragilidad de sus almas. Las discusiones vanas, los problemas de dinero, los enojos por cosas pequeñas.
Ya nada tiene ni el peso, ni es grosor, que antes gobernaba tu vida.
Los planes a largo plazo, ya no son tan posibles. Tratás de recordar cada instante, cada gesto, cada sonrisa...
Empezás a mirar fotos de cuando eras pequeña, para recordar, cuando creías tener la vida para siempre.
Los pequeños regalos, de ésta poca vida que te queda, son un tesoro invaluable: La llamada de una amiga; un mensaje en el cel de alguien que te dice que te quiere; que alguien prepare tu comida y te mire a los ojos y adivine tus pensamientos, y sin más nazca un abrazo; El ladrido de tu perro cuando llegás a casa saludandote y dandote la bienvenida con ese cariño genuino y desinteresado... ya no vas a gritarle para que se baje del sofá, simplemente vas a encontrarte hablandole de cosas de tu pasado, de cosas que te han dolido, y él con la paciencia infinita que solo tienen nuestros mejores amigos, o quizá con un gruñido te demuestre que te entiende.
Y cuando el llanto te ahogue, cuando no haya lugar en el mundo para tu desesperación, vas a abrazarlo fuerte, y a pedirle que se quede a tu lado.
Vas comprendiendo las reacciones de la gente, y algo dentro tuyo te impide devolverles las agresiones, sencillamente vas comprendiendolo todo...
Reemplazar palabras por miradas parece un buen negocio, van aclarandose las argucias ajenas, empiezan a aparecer muchas respuestas...
Parece increíble que tu cuerpo esté vengandose de ésta forma. Para eso aún, no hallás la respuesta.
Tantos años cuidandolo del frío, de los daños, dedicandole horas a mimarlo, vistiendolo bonito, buscando siempre los lugares más adecuados, para no cansarlo. Y él parece desconocer todo eso.
Se ha vuelto en tu contra, está cansado.
La mente ha escalado posiciones, ha llegado a un nivel de entendimiento tal, que la vida queda obsoleta.
Cuando los niños consiguen eso, la gente los llama "angelitos". Si tan sólo supieran, que es exactamente así.
En cambio, cuando son personas adultas, la gente dice: "Era su hora". Si tan sólo supieran, que es exactamente así.
Empezás a pensar en dejar todo listo. En apaciguar el espíritu de la gente que no te ha entendido nunca. De dejarles unos últimos buenos recuerdos, y ellos aún no lo saben.
Vas cerrando capítulos día con día. Una persona a la vez.
A aquellos amigos, y familiares que te han acompañado siempre, estás dedicando tus mejores esfuerzos para dejarles la tranquilidad de haber hecho las cosas bien contigo. ... Todo tiene un comienzo y un final... algo grande vendrá a reemplazarte.
Queda poco tiempo, más vale hacer las cosas bien.
... Todo tiene un comienzo y un final...
Besotes a todas!
Dos mujeres protagonizan el primer matrimonio lésbico en un penal de Mendoza
Una interna mendocina se casó hoy con su novia de hace más de 20 años dentro de la Unidad Penitenciaria 3 del departamento de Las Heras, (Mendoza) en una ceremonia que consagró por primera vez un matrimonio igualitario dentro una cárcel argentina.
“Ojalá que todas las parejas de la comunidad homosexual que se aman puedan unirse como nosotras lo hemos hecho hoy”, dijo este mediodía Cristina Díaz (42), quien contrajo matrimonio con Dora Casella, de 48 años y su pareja desde hace 23 años.
El matrimonio se celebró junto a todo el personal penitenciario y las compañeras de celda de Cristina, de la Unidad de Mujeres número 3 del Borbolón, en el departamento mendocino de Las Heras, y fue presidida por la oficial pública del Registro Civil, Antonia Pinelli.
Tomadas de la mano, Cristina y Dora se mostraron emocionadas de poder cumplir un sueño “de toda una vida”, gracias al marco de la nueva ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, vigente en el país desde julio de 2010.
Díaz se encuentra alojada en la Unidad Penitenciaria de Mujeres desde el 23 de septiembre de 2008, en cumplimiento de una condena de cinco años por robo agravado y espera obtener la libertad condicional a fines de este año.
Es mamá de cuatro hijos, dos de los cuales -los más chicos- están al cuidado de su actual mujer. Cuando recupere su libertad, además, podrá reunirse con sus cuatro nietos.
Tras firmar el acta oficial, colocarse las alianzas y darse un beso rodeadas de amigos y cámaras, Dora dijo que está feliz “porque pudimos legalizar una convivencia de 23 años y porque puedo decirle a la sociedad y al mundo entero que se pueden criar a los hijos, que en este caso son de ella pero míos del corazón, que son inteligentes y estudian como cualquier otro niño”.
Dora fue quien le propuso casamiento a su mujer “para legalizar nuestra situación y por miedo que por haber perdido ella la libertad, pudiera perder a sus hijos. Ahora, todos estamos más seguros con la protección de la ley”, explicó.
Además agradeció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “esta ley igualitaria, que nos permite casarnos como cualquier otra persona”.
“Siempre soñé que estaríamos juntas hasta ser viejitas, casadas o no, pero ahora mucho mejor que pudimos legalizarlo”, dijo la detenida, quien espera poder obtener su libertad pronto para retomar la convivencia y “salir a trabajar honestamente”.
“Deseo disfrutar de mis hijos, los nietos, trabajar honestamente para cuidarlos, porque cometer un delito no es bueno para ningún ser humano”, se sinceró.
La mujer afirmó que tiene mucho apoyo de sus compañeras y de las autoridades, “que son un grupo muy formado para contener a un preso”.
Una vez dado el “si quiero”, recibieron el ritual del arroz arrojado al aire y una gran torta con cintas coronó el festejo dentro del penal.
MIL FELICITACIONES A CRISTINA Y A DORA!!! UN ABRAZO FUERTE Y QUE SEAN INMENSAMENTE FELICES!!!
GRACIAS POR DEMOSTRAR QUE EL AMOR ENTRE MUJERES ES HERMOSO Y PUEDE DURAR TODA UNA VIDA.
BESOTES A TODAS!!!

Éste es un relato de amor, pero de amor de verdad; de ese amor que asfixia cuando lo tenemos con nosotros y llega a matar cuando nos falta.
Pude ver su rostro desencajado de dolor, acomodado en una silla metálica blanca, tratando de separar un recuerdo del otro.
Se oían pasar por su mente el día que la conoció, sus primeros años juntos, la llegada de los hijos... la emoción y la alegría que se habían dado mutuamente.
Peleas...como en todos los matrimonios(se decía a sí mismo), a veces muchas y a veces pocas.
Había fallecido su mujer ; "mi señora", como decía él. Era un hombre vencido por el llanto, y los ojos eternamente vidriosos. Era un alma a la que se le había detenido el tiempo.
Yo supongo que ese tiempo que nunca jamás va a regresar, empieza a envolverlos y a mostrarles todo lo que la otra persona dio en vida.
Supongo que su llanto era por su propio egoísmo, por su ceguera para ver las virtudes que su mujer tenía y que él nunca valoró.
Por las heridas causadas a propósito, por los gritos sin razón, por las pequeñas venganzas del día a día con su esposa...
Ese hombre estaba inerte suspendido en la pena, de regresar a una cama sin ella, a un jardín de hojas marchitas, a la mesa que ella preparaba amorosamente cada día.
El vacío absoluto. Un silencio mortal lo embargaba. Se veía en sus ojos que todo por cuanto él vivía se había ido para siempre... para siempre...
No quiero estar nunca en su lugar pensé yo. Y fué inevitable. Pensé en vos y en mí, dentro de algunos años.
Como se remonta semejante pérdida? Como se vuelve a la casa y no se ve a la persona amada en cada rincón?
Y los abrazos? Y los besos de toda una vida? como hacer para olvidarlos?
Y me dió miedo. Y me asustó pensar, que todos llegamos a eso alguna vez.
Será ese el verdadero precio del amor?
Será que desde algún lugar, las personas que amamos regresan para ayudarnos a superar su falta?
No lo creo.
Él contaba una y otra vez, los últimos momentos junto a ella. Él hubiera preferido otro momento para que se fuera. O no lo hubiera preferido nunca...
Empecé a vivir mi vida de otra forma desde que viví todo ésto, desde hace una semana.
Cada momento al lado de la persona que amo, es un momento único. He empezado a disfrutar los errores, a quitarle importancia al enojo.
Ahora me doy cuenta del valor inmenso que tiene compartir una tarde con mi madre, de escuchar sus historias, de tomar su mano, de abrazarla.
Largas charlas de sábado por la tarde quedarán grabadas en mi memoria para siempre, no sé cuanto más voy a disfrutar su compañía, pero de ahora en adelante quiero que cada instante con ella pase muy lentamente, y memorizar su vestimenta, su tono de voz, sus gestos.
Quiero recordar todo eso cuando me toque estar sentada en la silla metálica blanca.
Quiero que las lágrimas por mi madre, o por la persona que amo, cuando ya no estén, sea un "hasta luego" o un "hasta enseguida".
Me quedé con la mirada de ese hombre prendida en el alma, me quedé con su silencio y con su llanto danzandome alrededor.
Me quedé con la idea de que en el lugar donde estaba "su mujer", podía estar yo, podías estar vos, podía estar mi madre.
Besotes a todas!
Y no hago más que caminar en silencio, ese silencio descolorido y tibio que parece haberse hecho dueño de mis huesos.
Mi mente está tratando de buscar asilo. Y las calles desiertas me tragan, fagocitan mi dolor y se burlan de mí.
Abandono vereda, tras vereda; los colores cambian, diferentes fachadas de casas parecieran saludarme a la distancia, los arboles son testigos de mis gestos, que van desde la mueca a la sonrisa una y otra vez.
Me pregunto tantas cosas, y solo puedo encontrar algunas partes de las respuestas como si fuera un rompecabezas gigante con las piezas desparramadas en una mesa.
Algunas personas llenan sus baches con mis palabras y yo sigo fabricandolas para ellas, las hago serias como contratos; o livianas y agradables como un abrigo cuando refresca y empieza a caer la tarde.
Las hojas doradas que van rompiendose a mi paso, me hacen comprender el vacío que se llena al pronunciar las frases, voy tapando huecos en el alma de la gente, es como ir paseando por sus mentes y jugar a colocar la ficha correcta en el lugar adecuado. Es un juego para niños no tan niños, que a mí me llevó años aprender a jugar.
Un puñado de confidencias me fueron reveladas una tarde azul, y mi vida nunca volvió a ser igual.
Meto mis manos en los bolsillos mientras camino, pareciera que eso me ayuda a concentrarme...
Los colores empiezan a fundirse, las sombras se alargan detrás de los objetos, y puedo ver caer gotas de tarde chorreando hasta morirse a los pies de una verja.
Mis pasos disminuyen la furia producto del cansancio, el regreso a casa se hace casi palpable, pero aún así, necesito esas sombras bailando a mi costado para remediar un poco mi sed de confianza.
Hay quienes lo dicen todo, habemos quienes lo escuchamos todo, y como en un mágico cóctel, ordenamos o desordenamos los códigos de acceso a la memoria ajena.
Es demasiado delgado el hilo que separa lo espontáneo, de lo que casi inconcientemente puede hacerse.
Mi regreso es inminente, volver a salir... o hasta cuando... sólo dios lo sabe.
Besotes a todas!!
Cuando las verdades que una tiene guardadas de hace tiempo, son dichas, es como si un cofre de cuero viejo, lleno de moho se hubiera abierto.
Es muy difícil reconocer los errores que una comete, y más difícil aún, confesarlos.
Será por orgullo, o por desconocimiento de lo que esas situaciones significan para nosotras, que en algún momento decidimos callarnos, guardarlos, esconderlos.
Todos los días, al levantarnos, nos acordamos de esos errores mirandonos al espejo, pero al lavarnos la cara, es como si el agua los lavara y los dejara resbalar por el caño del desagüe, como si volviera a sumergirlos por algunas horas más en algún rincón muy profundo dentro de nosotras.
Y nos pintamos la sonrisa de cartón, algunas se ponen sus mejores zapatos, la mejor cartera, y salimos a la calle disfrazadas de autoestima. No queremos ponernos a pensar. Pensar es peligrosísimo en estas circunsatancias.
Pensar significaría, encontrarnos de frente con la verdad de nuestros miedos, situaciones que hemos vivido en algún momento y que no supimos resolver y por ende, archivamos.
Significaría darnos cuenta que no somos todo lo fuerte que quisieramos ser; o que no somos capaces de ser sinceras con nosotras mismas, sin llorar por sentirnos patéticas y que no tenemos el mundo a nuestros pies como nos gustaría; o que todo lo que nuestras parejas/ amig@s / familia, admiran en nosotras, no es realmente toda la verdad.
Quién no armó alguna vez un personaje en un cumpleaños familiar? Quién no fingió llevarse el mundo por delante, en una reunión de amigas cuando en realidad temblabamos?
Tan difícil es mostrarnos tal cual somos, y confesar nuestras verdades?
Un teléfono celular muy caro puede ser una muy buena pantalla, un modo de decir todo lo contrario de lo que estamos sintiendo.
Aceptarnos a nosotras mismas, puede ser el primer triunfo de una gran batalla.
Empezar a vivir la verdad, y solamente la verdad, porque aunque nos parezca una debilidad, es una de las más grandes fortalezas del ser humano.
Abrir el cofre de nuestros secretos, nos puede hacer vivir momentos muy amargos, abrir el corazón no es fácil, ni se hace de un día para el otro...
El sentirnos unas idiotas y el sabor agridulce de no saber si la otra persona nos comprende o si verdaderamente valora en la justa medida nuestras confesiones puede aterrarnos al principio, pero vale la pena el esfuerzo. Nos hace crecer como personas, como mujeres.
Saber seleccionar a quienes, como, donde y porqué abrir ese cofre; es nuestro mayor desafío.
El mío ya empezó.
Besotes a todas!
Hace rato ya que vengo buscando, otro lugar donde tomar clases de teatro...
Alguien me sugirió la muni de capital, y fuí a investigar. Resulta que tienen infinidad de talleres, y decidí probar.
Como tengo mucha facilidad para el teatro y me gusta mucho esa actividad...y hace unos años vengo haciendolo... pués no había más que empezar!
Ayer fué mi primera clase, a las 18.
Llegué puntual, me indicaron el salón, golpee antes de abrir la puerta, y pasé. Me encontré con 10 pares de ojos mirandome, y yo, me puse un poco nerviosa. Les pregunté por la profe, a la cual señalaron...
Me acerqué a ella y me saludó tan amablemente que llegó a sorprenderme. Me uní al grupo, empezaron a llegar... mujeres y más mujeres....
Hay unos 7 varones de los cuales 4 son gays.
Empezó la clase, y yo no podía evitar mirarlas a todas...
Hice los ejercicios, lo mejor que pude, no sin antes caer en la cuenta de que estoy fuera de forma, era nada más saltar un poco, y yo jadeaba como un labrador dorado...
Hay mucho contacto físico... mucha cercanía, y debo admitir, que me pongo un poco nerviosa.
La clase fué muy buena, conocí a muchas chicas... hay varias muy lindas (y bueh! soy torta... no puedo evitar el comentario!)
Tuve mucha cautela también... observé, escuché, con calma... La profe también está buenísima! ufff!
Emmm.... La próxima clase me llevo mi propia botella de agua, si voy a ser un labrador, por lo menos que sea uno sin sed!
En fin... maravillosa actividad física que me dejó lista para el sueño reparador. Que edad tendrá la chica de azul? no hizo otra cosa que franelear a unas cuantas...
Espero ansiosa la próxima clase!
Besotes a todas!